Crítica de Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos

06/09/2021
  • “Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos” ya ha llegado a los cines. Con motivo de su estreno, nos disponemos a analizar esta nueva película de Marvel Studios, la segunda de la Fase 4 del Universo Cinematográfico de Marvel.

  • Pero, antes, una recapitulación.

    La nueva cinta gira en torno a un nuevo héroe de la línea de artes marciales de Marvel Comics, llamado Shang-Chi (Simu Liu), el así llamado “maestro del Kung-fu”. En la película, “Shang” es el hijo de un peligroso y milenario señor de la guerra conocido como Xu Wenwu (Tony Chiu-Wai Leung), líder del Ejército de los Diez Anillos. Es decir, el “verdadero Mandarín”.

  • Tras más de 10 años distanciados, padre e hijo volverán a encontrarse cuando su pasado en común les obligue a tener que dejar sus diferencias a un lado y aunar fuerzas para alcanzar un objetivo en común que podrá suponer la condenación de Wenwu o la redención de Shang-Chi.

    Y hasta aquí la sinopsis de esta cinta de Destin Daniel Cretton (“Las vidas de Grace”, “El castillo de cristal”) para ahorrarte spoilers. En los próximos párrafos te hablaremos de qué nos ha parecido, a lo largo de una breve y picadita crítica. Pero antes de entrar en faena, hagamos un breve inciso para tratar dos temas importantes.

  • Este no es el Shang-Chi que recordaba…

  • A ver, lo primero de todo tenemos que tener en cuenta que “Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos” es una versión muy libre del personaje original, ya que va un pasito más allá de las libertades creativas que series o películas se hayan podido tomar con anterioridad con personajes como Thor o los Guardianes de la Galaxia respecto a sus homólogos originales. Y todo tiene un sentido.

    Para empezar, hemos de preguntarnos lo siguiente: ¿quién es Shang-Chi? La respuesta nos lleva a los años 70 del pasado siglo, en pleno furor de la blaxploitation y del cine de artes marciales, dos temas centrales de la cultura popular de la década, que tuvieron su reflejo en los cómics de Marvel.

  • En el caso de las historias de protagonistas afrodescendientes, Marvel respondió con la creación de personajes representativos de la cultura negra como Luke Cage (AKA, Power Man). En el caso de las artes marciales, lo hizo introduciendo héroes como Tigre Blanco, Puño de Hierro (Iron Fist) y precisamente el héroe que nos ocupa, Shang-Chi.

    Shang-Chi fue creado por Steve Englehart y Jim Starlin, basándose en el artista marcial de moda de 1973: Bruce Lee. Su creación vino de la mano de una de las muchas licencias de novelas pulp que Marvel manejaba en la época, como las de Conan. Más concretamente, las de Fu-Manchú del novelista Sax Rohmer.

    Originalmente, Shang-Chi fue presentado como el díscolo hijo del casi inmortal señor de la guerra Fu-Manchú (posteriormente renombrado como Zheng Zu cuando Marvel perdió la licencia de las novelas originales). Desde niño, Shang-Chi fue criado por su padre como un instrumento de destrucción. Para ello, adoctrinó al joven desde la cuna para odiar a Occidente, mientras vertía en él todos los conocimientos y destrezas posibles del wushu y cualquier forma posible de matar.

    Después de su primera misión en el exterior de los dominios paternos, el joven héroe descubriría que Zheng Zu era realmente un terrorista internacional y no el adalid humanitario por el que le había tomado de siempre. Debido a ello, Shang-Chi se rebelaría contra él y su organización y pasaría a engrosar la lista de héroes Marvel.

  • Todo esto y más puedes leerlo en el recopilatorio de Marvel Limited Edition dedicado a las primeras historias publicadas de Shang-Chi, que Panini Cómics editó hace un tiempo.

    No obstante, si quieres leer aventuras más modernas, adecuadas a los gustos actuales, te recomendamos el volumen de “Shang-Chi: Hermanos y hermanas”, que sirve de punto de entrada a la lectura del personaje en la presente continuidad de los cómics,  y el tomo de “Mejores golpes”, que recopila sus apariciones modernas en los cómics de otros héroes.

    Dicho esto, podemos dedicar también unas líneas a Wenwu, nombre real del “verdadero Mandarín” del UCM.

  • … ni tampoco el Mandarín

  • Como bien recordarás, “Iron Man 3” molestó a mucha gente, debido al retrato del Mandarín. El personaje interpretado por Sir Ben Kingsley y su Ejército de los Diez Anillos quedó dibujado dentro de la continuidad de un modo que no gustó prácticamente a nadie.

    Las quejas y críticas (ganadas a pulso, a nuestro entender) hicieron que Marvel se desdijera en el cortometraje “All hail to the King”, en el que se sugería la existencia de un verdadero Mandarín, que estaba bastante mosqueado por la suplantación por parte del personaje de Kingsley.

  • Como resultado, durante mucho tiempo se especuló sobre la aparición de este “verdadero Mandarín” en una hipotética “Iron Man 4”, que nunca llegará. Debido, principalmente, al problema de enfrentar a un héroe yanki con un villano de origen chino (mercado clave para las producciones de Hollywood), el asunto quedó en suspenso.

    Al menos, hasta que Marvel decidió abordar la producción de títulos basados en personajes de culto o de relativa importancia: Eternos, Caballero Luna (Moon Knight), Hulka y, ¿cómo no?, Shang-Chi.

    En este escenario, El Mandarín de “Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos” se convierte en un personaje nuevo, que aúna elementos de varios personajes (a imagen y semejanza de La Anciana de “Dr. Strange”, por proponer un ejemplo). De este modo, el Wenwu interpretado por Tony Chiu-Wai Leung se convierte en una fusión del Fu-Manchú/ Zheng Zu de los cómics y del Mandarín original.

  • Alterando la naturaleza de los diez anillos que dan título a la película y que otorgan su poder a este villano, Marvel Studios propone un personaje ambiguo y con cierto cariz de anti-héroe de cara al público chino, haciendo posible la inserción de un personaje simpático al mercado asiático, en un intento de promocionar los títulos pasados y futuros del UCM a miles de potenciales espectadores.

    Y, ahora, la crítica.

  • El género híbrido de Marvel

  • Como lleva haciendo desde sus inicios, Marvel Studios opta por presentarnos una película de género híbrido. Es decir, nos propone una película de un género específico, que sirve de marco y escenario para desarrollar una historia de superhéroes. Vamos, lo que viene siendo el elemento clave de su éxito en cine y por lo que ha podido captar a tanto público a lo largo de más de 15 años de producciones.

    Así, “Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos” se plantea como una película de Artes Marciales, del subgénero wuxia. Es decir, de fantasía tradicional china, con elementos de artes marciales, a imagen y semejanza de “La Casa de las Dagas Voladoras” o “El Reino Prohibido”, por citar dos claras representantes del género que casi todos conocemos.

  • Este presupuesto, orientado a conquistar el mercado chino, hace que “Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos” sea un título que 1) no requiera de ninguna película anterior de Marvel Studios para entenderla o disfrutarla y 2) prescinda a grandes rasgos de las referencias de los cómics originales, más allá de algunos guiños que, creemos, únicamente captarán los forofos del personaje.

    Ojo, cabe decir que, aunque no se parezca mucho a los cómics y que sea una película más o menos despegada o independiente del material original, no significa que estemos ante un título regulero. De hecho, es una película entretenida, con acción a raudales y muy palomitera (pero tampoco nos vengamos muy arriba) y, recurriendo a las odiosas comparaciones, una cinta en la liga de “Black Panther”. Es decir, cumple, sin reinventar nada.

  • Siendo justos con ella, hemos de entenderla como lo que es y, para ello, nos remitimos a la idea que hemos repetida hasta la saciedad: es una película que pretende captar seguidores en Asia y, particularmente, en China, donde la censura es atroz para las producciones internas y externas.

    Este rechazo radica en los estereotipos clásicos de los personajes que, a ojos del gobierno chino, resultan insultantes y xenófobos. Por lo que resulta complicado pensar que, a pesar de la “buena fe” de Marvel para replantear el producto, “Shang-Chi” vaya a ver la luz en China.

    De hecho, las últimas noticias, en el momento que escribimos este texto, apuntan a que la película de “Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos” no llegará al país asiático. De ahí que todo este esfuerzo de “blanquear” la imagen del personaje haya caído en saco roto.

  • Quizá este sacrificio fútil nos haya brindado una película prescindible (en principio) para todo el articulado del UCM. Aunque, el futuro y sus DOS escenas post-créditos podrían indicar lo contrario.

    Ahora, dicho todo esto, la “peli de Shang-Chin” nos parece que está graciosa y tiene guiños al UCM que son de agradecer. En particular, la aparición de cierto personaje, que ata ciertos cabos sueltos.

    Además, a nivel visual y de planteamiento estético y de coreografías es una merecida patada en la boca a Jeph Loeb y a la división de televisión de Marvel, ya que “Shang-Chi” se postula como lo que debió ser la malograda serie de “Iron Fist” y no fue.

  • Desde la ejecución de combates hasta la propia estética, esta cinta destaca como un hermoso espectáculo, con lo que las flaquezas de guion se perdonan y nos invita a sentarnos en la butaca y disfrutar de un relato épico e intrascendente pero muy adecuado para marinar en litros de refresco y kilos de palomitas.

    De hecho, ya como colofón, que Shang-Chi se haya adaptado y que su caracterización nos recuerde más a Jackie Chan, con toques de Jet Li, que al propio Bruce Lee nos parece una elección adecuada. Si bien estéticamente es una lástima, creemos que, debido a la larga trayectoria de Chan en el Séptimo Arte, nos parece una elección lógica y respetable.

    Y, sin más que añadir, acabamos. Ahora bien, si la película de “Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos” te ha causado curiosidad y quieres encontrar más cómics del personaje o lecturas recomendadas sobre él, no dejes de visitarnos en Akira Cómics.

    Por último, no queremos cerrar esta crítica sin recordarte el orden de visionado de las series y películas de la Fase 4 del Universo Cinematográfico de Marvel, del que esta producción forma parte:

    1. Wandavisión” (“Bruja Escarlata y Visión”)
    2. Falcon y El Soldado de Invierno
    3. Viuda Negra
    4. Loki
    5. “What if…?”
    6. “Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos”

    Tras esta última, recuerda que tenemos por delante el estreno de “Eternos”, que tocará una de las partes más curiosas del Universo Marvel, ya que será una cinta protagonizada por unos personajes de culto creados por Jack Kirby.

    Y, luego, tras esta, será el turno de “Hawkeye”, la serie de Ojo de Halcón, y el título más esperado de 2021: “Spider-Man: Sin camino a casa”, la película que, según los rumores, reunirá al Spidey de Tom Holland con sus homólogos de las películas anteriores, Tobey Maguire y Andrew Garfield.

Jesús Delgado


Periodista y fan de la vieja escuela. Comicófilo, seriéfilo y cinéfilo de pro. Donde los demás encuentran placer y ocio, yo además obtengo trabajo. Si tiene páginas y viñetas, puedo leerlo y analizarlo.

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