Cheongmyeong, de la Secta del Monte Hua, despierta 100 años en el futuro, pero sus últimos recuerdos son los de la sangrienta batalla que libró contra Cheonma, el líder del Culto Demoníaco y el mayor demonio de todos los tiempos, que sumió el mundo en el caos. En aquel enfrentamiento, que estuvo a punto de acabar con las 10 Grandes Sectas de la antigua China, el valiente guerrero consiguió hacerse con la cabeza de su enemigo, pero sucumbió a las heridas recibidas, consumido por el arrepentimiento de haber pagado un precio tan alto por la victoria.