Su misión es salvar el universo, pero lo que realmente dominan es liarla parda en cada página. En esta novela gráfica infantil a todo color, la nave que patrulla el espacio es un gato gigante naranja y la tripulación es, literalmente, la más incompetente del universo. Al mando está el Capitán Cósmiquez, convencido de que ha nacido para salvar galaxias y coleccionar medallas, aunque la realidad es que se pasa el día jugando con muñecos de sí mismo y metiendo la pata a escala cósmica. Bancos estrellados, templos antiguos...