Kikuri Hiroi solía ser tímida y solitaria, pero su habilidad para tocar el bajo le dio la oportunidad de desarrollar una personalidad llena de carisma y salir de su caparazón. Aunque no todo es tan sencillo como parece: el estrés de tocar en directo la llevó a desarrollar una «afición» por la bebida que parece haberse descontrolado.
Ahora, con 25 años, vive en un piso antiguo de pasado dudoso que ni siquiera tiene lavabo, está siempre ahogada en deudas, parece dar más valor al alcohol que a su propia vida y sólo se pone seria cuando se trata de música.
¡Descubre el caótico día a día de la talentosa vocalista de Sick Hack!