«Ahora tengo tu alma como rehén. Si durante el próximo año no consigues casarte, me quedaré con ella.»
Rodeada de bodas por todas partes, Tsukako, una oficinista friki y soltera, se lanza al mundo de las citas con el corazón en un puño.
Pero justo cuando acude a una agencia y firma un contrato con el guapísimo conserje matrimonial, este le muestra la letra pequeña: «El conserje matrimonial le garantiza que se casará en menos de un año. Sin embargo, si transcurrido el plazo no lo ha logrado, nos apropiaremos de su alma».
¿Quién iba a imaginar que ese conserje era en realidad un shinigami?
«¡¡¡Yo solo quería que me encontraran parejaaa!!!»
¡Así da comienzo la odisea matrimortal donde casarse es cuestión de vida o muerte!