LOS DIOSES ESTÁN MUERTOS. YA SOLO QUEDAN LOS ARTISTAS.
Quienes actúan en el Teatro son tan venerados como temidos: sus asombrosos espectáculos consiguen cambiar mentes, corazones e incluso la realidad misma. Son crueles, casi divinos, letales. A sus dieciocho años, Riven Hesper conoce esos peligros mejor que nadie, después de que un encontronazo con un Jugador se saldara con una maldición que la está matando lentamente.
Cuando el Teatro anuncia el mayor evento de su historia, la oportunidad de que un mortal le robe su inmortalidad a un Artista, Riven lo ve como su última posibilidad de seguir con vida. Desesperada por obtener respuestas, se infiltra en la competición. Allí conoce a Jude, un deslumbrante y despiadado Artista con el que hará un arriesgado pacto para lograr sobrevivir. Pero, a medida que el tiempo se acaba y los secretos del Teatro se van desvelando de forma aterradora, Riven se plantea una oscura posibilidad: después de todo, quizá ella no sea la heroína de la historia. De hecho, podría ser la villana. Porque el Teatro no solo cuenta historias. Es capaz de cambiarlas.
Y la de Riven podría tener un final escrito con sangre.