Amos y Emerson son amigos desde hace más de treinta años, y el vínculo entre ambos es irrompible, o al menos eso creen ellos. Amos es psiquiatra, Emerson se dedica con éxito a los negocios. Los dos viven en Nueva York y conforman un retrato casi perfecto de la vida en la cincuentena: sus hijas han crecido juntas, sus esposas se llevan bien. Las dos familias, progenie incluida, se disponen a pasar un tranquilo fin de semana otoñal en la magnífica casa que Emerson tiene fuera de la ciudad. Poco a poco, sin embargo, surgen algunos roces, afloran viejas rencillas, problemas no resueltos entre ambos… quizá desde la adolescencia. Un paso en falso de Emerson hará que el ambiente se enrarezca y que el barniz irreprochable que recubre a estas dos familias adineradas empiece a resquebrajarse. Mientras la rabia y la envidia se cuecen a fuego lento, todos tendrán que replantearse sus lealtades y convicciones.