Durante toda su vida, Sybil Van Antwerp ha utilizado la correspondencia para dar sentido al mundo y a su lugar en él. Casi todas las mañanas, alrededor de las diez y media, se sienta a escribir cartas: a su hermano, a su mejor amiga, al rector de la universidad que no le permite asistir como oyente a una clase que desea cursar, a Joan Didion y a Larry McMurtry para compartirles sus impresiones sobre sus últimos libros, y a una persona a la que escribe con frecuencia, pero a la que nunca envía sus cartas.
Sybil ha tenido una vida plena como madre, abuela, esposa, mujer divorciada y abogada prestigiosa, y confía en que su mundo siga igual. Sin embargo, cuando la correspondencia de alguien de su pasado la obliga a enfrentarse a uno de los periodos más dolorosos de su vida, comprende que la carta que ha estado escribiendo durante años debe por fin ser leída, y que no podrá avanzar hasta encontrar en su corazón la capacidad de perdonar.
La corresponsal es una joya literaria sobre el poder de hallar consuelo en la literatura y en la conexión con personas que quizá nunca lleguemos a conocer. Y aunque la vida epistolar de Sybil Van Antwerp pueda parecer «algo insignificante», ella puede convertirse en uno de los personajes más memorables que jamás hayas leído.