Oto Todoroki, de treinta años, nunca muestra sus emociones en público. Sin embargo, hay dos personas capaces de revolucionar su corazón: Hongô, un jefe discreto y despreocupado de treinta y dos años, y Ogawa, un joven dinámico y sonriente de veinticinco. Solo quiere observarlos desde la distancia. Trabaja en la misma oficina que sus chicos favoritos, ¿qué más podría pedir? Además, cuando los ve bromeando juntos, le suben las pulsaciones, tiene taquicardias y se le corta la respiración imaginando que entre ellos hay más que una relación profesional!! Gracias a estos dos hombres, el día a día de la estricta e impecable Oto está lleno de emoción, consuelo y regocijo.