Watchmen: crítica de la serie de HBO

19/12/2019
  • “Watchmen”, la serie de HBO basada en el cómic de Alan Moore y Dave Gibbons de DC Comics, ya ha concluido. Analizamos la serie en su conjunto, ponderando tanto su fidelidad con respecto al cómic original como su valor como título independiente.

  • Hace unos meses os hablamos del estreno de “Watchmen”, la serie de HBO creada por el escritor y productor Damon Lindelof (“Perdidos”). En nuestro blog os contamos cuáles han sido nuestras primeras impresiones sobre esta adaptación del cómic original deWatchmen”, que se postula como secuela de la obra original de Moore y de Gibbons.

    Por si no os acordáis, ya os contamos que esta serie se aleja de la precuela deAntes de Watchmeny de su secuela oficial en cómic,El Reloj del Juicio Final” (“Doomsday Clock”), en actual publicación. De la misma manera, también toma distancia con respecto a la adaptación realizada por Zack Snyder y plantea una suerte de secuela seriada del cómic original de los años 80.

    De este modo, la serie arranca 30 años después de lo sucedido en el cómic original, es decir, en 2019. Y lo hace lejos de Nueva York, trasladándose a Tulsa (Oklahoma), donde un grupo de radicales supremacistas blancos, que han tomado a Rorschach como modelo e inspiración a seguir, se dedican a sembrar el terror bajo el nombre del Séptimo de Caballería.

  • Este grupo lidera una cruzada contra el gobierno liberal de izquierdas del presidente Robert Redford y contra la policía, que ahora se ha visto reconvertida en un cuerpo paramilitar de vigilantes con licencia y placas para actuar de forma legal contra los criminales, utilizando los medios necesarios para reducirlos. 

    La encargada de investigar el último delito cometido por el grupo es la inspectora Angela Abar (Regina King), álter ego de la vigilante Hermana Noche. Pero todo el escenario da un vuelco debido a un suceso ocurrido a su amigo y colega, el Jefe de Policía (Don Johnson). Este hecho la pone sobre la pista de una truculenta red de sucesos que la vinculan con el mismísimo origen de los justicieros enmascarados y del primero de ellos: Justicia Enmascarada.

    En tanto, la acción se centra también en uno de los protagonistas del cómic original: Adrian Veidt / Ozymandias (Jeremy Irons). Durante la serie, Veidt pugna por salir de una cárcel de oro en la que se ha escondido durante los últimos 10 años. Inmerso en una suerte de paraíso, inspirado en la campiña inglesa, Veidt deberá luchar contra fuerzas muy por encima de sus capacidades para huir y regresar al mundo al que llama hogar, pero que ya no le necesita.

  • Y hasta aquí nuestra sinopsis de la serie “Watchmen” de HBO. No queremos revelaros nada, pero os tenemos que avisar que, en aras de hacer nuestra reseña lo más completa posible, deberemos realizar algún que otro destripe. Por eso mismo, os avisamos de que no sigáis leyendo si no queréis comeros SPOILERS indeseados. Avisados quedáis.

  • Un fanfic venido a más…

  • Desgraciadamente, algo que parece ocurrir muy a menudo entre creativos y lectores medios es la falta de comprensión de la obra original de “Watchmen”, su toque patético y su crítica mordaz hacia el fenómeno del superhéroe y de todo cuanto le rodea. Algo de eso le pasa a esta serie, que peca más de ser un ajuste de cuentas de Damon Lindelof con la idea de Alan Moore que la secuela oficial que pretende ser.

    En muchos sentidos, ciertamente, Damon Lindelof domina la mitología y la retuerce con bastante tino, sin llegar a cometer errores de continuidad importantes. De ahí que, quizá, lo que se le puede realmente echar en cara es el talante facilón, buenista y simplista de su relato, que es el propio de los norteamericanos al contar una historia. Es decir, su fijación por hacer épica hasta de la mugre.

  • Como hace la película de Zack Snyder, pero no tan descaradamente, la serie de Lindelof trata de convertir en grandilocuente algo que no pretende serlo. Es decir, trata de justificar las acciones de los vigilantes enmascarados, a quienes admite ciertas tendencias neuróticas, pero a los que disculpa al final.

     Y, a la vez, también se encarga de exagerar sus habilidades marciales, mentales y físicas, aunque de forma mucho más ligera de lo que lo hiciera el director de “300”. Todo ello merma su nivel de fidelidad respecto al concepto original.

    Por otro lado, Lindelof trata de cogerle el pulso a la actualidad y tomar como eje de la historia el problema social más acuciante del momento. Así, si las tensiones de la Guerra Fría eran el escenario del cómic, la serie trata de situar un escenario que gira en torno los problemas sociales, la xenofobia, los choques de intereses entre minorías y grupos WASP (anglosajones blancos y protestantes), etc.

    Y de ahí el oportunismo facilón al que han acusado al autor, quien descaradamente trata de llegar al corazón del público progresista, al que esta serie va especialmente dirigida. Y, en lugar de actuar como narrador neutral, el propio Lindelof se permite hacer juicios de valor y no jugar en escalas de grises sino ir directamente a posiciones de blanco o negro. Un juego que reduce el propio valor del relato.

  • Esta idea se enfatiza si prestamos atención al desarrollo y planteamiento de los personajes. Pongamos por ejemplo la caracterización de Ozymandias: se trata de un personaje pagado de sí mismo y con un exceso de ego mal entendido. El retrato de Irons lo plantea como una caricatura de la idea original de Moore, como una ruina con patas, algo que parece ser una especie de justicia poética impuesta por el guionista, que acaba de tomar forma con el desenlace de su arco, en donde Damon se permite ajustar cuentas con él –tal y como apunta la propia mentalidad yankee en lo referente al crimen y el castigo.

    Y hemos aquí el quid de la cuestión. “Watchmen” fue un cómic realizado por británicos y lanzado en el mercado americano, primero, y luego al internacional. En tanto que la serie es un producto americano que trata de “traducir” los códigos de los autores británicos y su perspectiva del fenómeno del superhéroe.

    Es decir, pretende imitar una observación inglesa acerca la propia idiosincrasia americana y de su excepcionalismo, pero desde el mismo punto de vista del observado. Y de ahí que sea imposible realizar, al final, una apreciación objetiva y, en su lugar, sea todo lo favorable que le convenga al propio guionista y productor.

    Ahora bien: no por eso hemos de decir que es una mala serie. Sigue leyendo.

  • …pero muy bien llevado

  • Dicho esto, la serie tiene su aquel y funciona muy bien. Al margen de las “morcillas” del Lindelof guionista y de la imposición del tono eminentemente yankee y el planteamiento subjetivo y optimismo que este quiere darle al tono de la historia.

  • Su ritmo, para empezar, es ágil y la fotografía es eficiente. También aprovecha muy bien los recursos narrativos y no da puntada sin hilo. Muy del estilo narrativo del productor, vaya. De hecho, todo se articula como un sudoku o puzzle enorme, encajando las piezas con suma maestría.

    Watchmen” se ubica como una de esas series con vuelta de tuerca, pero que, debido a que solo consta de un número finito de capítulos, logra zanjar todas las cuestiones con muy buen pulso, sin irse por las ramas.

    De hecho, si le tenemos que achacar algún defecto de forma es el de que, a partir del ecuador de temporada, toda la serie funcione a golpe de flashbacks. Pero esto es una decisión de sus guionistas que, de acuerdo con el funcionamiento de la historia, su dinámica y sus reglas, puede hasta disculparse.

  • Por otro lado, hay que admitirle a Damon Lindelof su dominio de la mitología y los datos. Ahí nadie puede objetar nada. Incluso pequeñas citas, detalles y menciones del cómic original son aprovechadas como amalgama para juntar los ladrillos de esta “secuela seriada” y resulta ser un cemento muy consistente.

    De hecho, te invitamos a anotar todas las referencias, que van más allá de ciertos diálogos y que, incluso, implican a ciertos personajes secundarios del cómic. El trabajo de documentación es impresionante.

    Además, y esto es importante, el elenco borda sus respectivos papeles. Desde los veteranos Jeremy Irons y Jean Smart (Espectro de Seda / Laurie Blake) hasta los actores de nueva hornada (Tim Blake Nelson, Louis Gossett Jr. o la propia Regina King), todo el reparto está impresionante. Aunque, en honor a la verdad, los que se roban las escenas son precisamente los personajes originales antes que los creados expresamente para la serie.

    En conjunto, pues, ponderamos la serie de “Watchmen” como un producto digno, que es un pálido reflejo de la obra original. Tiene muchos puntos fuertes y logrará encandilar al público profano. A los realmente talluditos y veteranos los desencantará un poco, pero los entretendrá. Y, mientras, a los guardianes de las esencias les dará úlcera y posiblemente les provoque algún que otro infartito. Avisado quedas, dependiendo de cuál sea tu perfil.

  • Y eso es todo. Nos despedimos, eso sí, recordándote que tanto “Watchmen” como sus spin-offs y secuelas las tenemos en nuestra tienda, así como ciertas obras a las que ha inspirado y de las que seguramente hayas oído hablar. Si quieres saber más de estos cómics que te referenciamos, te invitamos a que nos visites en Akira Comics. ¡Nuestro equipo estará encantado de atenderte!

    Imágenes | Watchmen.

Jesús Delgado


Periodista y fan de la vieja escuela. Comicófilo, seriéfilo y cinéfilo de pro. Donde los demás encuentran placer y ocio, yo además obtengo trabajo. Si tiene páginas y viñetas, puedo leerlo y analizarlo.

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