Camelot 3000: El Rey Arturo en el siglo XXXI

12/09/2017
  • Descubre todos los detalles de esta insólita obra, mezcla de aventuras futuristas y fantasía artúrica, y considerado el primer cómic moderno de la historia.

  • La obra que hoy nos ocupa aúna, dentro del género del cómic de aventuras, dos conceptos tan extremos y a la vez atractivos como las aventuras futuristas y la fantasía artúrica. Una rara avis dentro del mercado del cómic norteamericano, muy acostumbrado, quizás demasiado, a los superhéroes (Marvel y DC fundamentalmente) o a las historias indies (de la escuela Bagge y Crumb).

    El mundo del cómic vio nacer una maxiserie de 12 comic books a finales de 1982 que se extendió hasta la primavera de 1985. Su premisa era revisitar el mito artúrico más clásico y conocido, el de la obra de Thomas Malory, sin dejar de lado la espectacularidad de un dibujo moderno y realista. Y con un guión que nos sitúa en el año 3000 de nuestra era (de ahí el guarismo del título) y que por tanto lleva al futuro y a la era láser el mencionado trasfondo artúrico.
  • Muy rápidamente, esta maxiserie (recopilada posteriormente en un solo tomo de más de 300 páginas) se convirtió en el boom editorial de mediados de los 80. Hasta el punto de impulsar por vez primera y ser avanzadilla del entonces incipiente mercado editorial del cómic “serio”, enfocado a librerías especializadas, en contraposición al hasta ese momento omnipresente cómic juvenil más propio de kioscos.

    Lo que hoy en día se ha convertido en un medio de ocio y arte maduro, variado y con mucha presencia en la librería, tiene mucho que agradecerle a “Camelot 3000” por su concepción editorial y por su contenido, por vez primera bastante adulto y fuerte –a diferencia del siempre bisoño y autocensurado mundo del superhéroe que venía del “Comics Code” del macartismo de los años 50.

    La editorial responsable de este éxito innovador de los años 80 fue DC Comics, tan conservadora para su línea de superhéroes tradicional (Batman, Superman…) pero de las más avanzadas para otro tipo de productos editoriales. No hay más que mencionar la línea Vértigo, hija, de algún modo, del éxito de "Camelot 3000".

    DC Comics arriesgó mucho con esta maxiserie, ya que en su momento suponía romper con muchas convenciones del género y de la industria. Pero como el tiempo se ha encargado de corroborar, sin duda alguna acertaron de pleno y ocuparon un puesto destacadísimo dentro de la historia del cómic.
  • Influencias para el género

  • Hasta mediados de los años 80, el comic book, el cómic de superhéroes americano, era un producto enfocado casi por completo al sector adolescente o infantil. Y su lugar en el mercado estaba principalmente en el news stand o kiosco de los USA.

    Desde la caza de brujas que a mediados de los años 50 afectó también a los cómics, instaurando la autocensura editorial conocida como el “Comics Code Authority” –recurso que se encargaba de chequear que las historietas no tuvieran contenido sexual, violento o explícito de cierto grado en adelante–, los cómics de superhéroes habían experimentado una sistemática rebaja de su tono hasta convertirse, por convención social, en un producto artístico que fundamentalmente era consumido por adolescentes.
  • A pesar de sus guiones, muchas veces geniales, el cómic americano no podía rebasar ciertas barreras narrativas que otras expresiones artísticas como el cine o la pintura sí podían transgredir.

    Y con esas bases llegamos a la década de los 80, momento del pistoletazo inicial de ese boom que supusieron las ‘librerías especializadas’ en USA. Esto es, la consolidación de un mercado específico donde vender y ofrecer exclusivamente cómics y de esta forma sacarlos del círculo vicioso que suponen los kioscos.
  • La primera obra que abre esta nueva vía es, por supuesto, “Camelot 3000”.

    Además, se abre debido a que el guionista Mike W. Barr concibe una historia con bastante carga “para adultos” en el sentido de violencia muy explícita, situaciones sexuales de corte homosexual y temática controvertida.

    Todo esto mirado desde nuestra perspectiva actual suena bastante pueril, pero hay que recordar que hasta ese momento cualquier cómic se vendía sobre todo en kioscos y su enfoque se basaba en la moralidad heredada de los años 50, donde cualquier cosa fuera de los convencionalismos morales “para todos los públicos” no tenía cabida en el mundo del cómic.

    Barr, dispuesto a narrar una historia de héroes artúricos futurista donde no tuviera que auto-contenerse con restricciones, una historia plagada de sangre, sexo y violencia, apostó por un cómic de 12 entregas que tuviera presencia exclusiva en las librerías.
  • De esta forma, “Camelot 3000” se convirtió en el primer cómic que vendido solamente en esas incipientes librerías especializadas que, poco a poco, comenzaban a poblar el territorio americano e incluso el de otros países occidentales.

    La medida de vender “Camelot 3000” en estos puntos especializados le abrió a DC un mundo de posibilidades. Primeramente, se trata de un cómic al que puede calificarse para “lectores maduros” y que permite evadir así la autocensura del “Comics Code” de forma elegante y, por supuesto, innovadora.

    Al venderse en sitios especializados, no en un punto de venta de prensa a pie de calle, garantizaba que su comercialización no iba a parar a las manos equivocadas (léase niños o menores). Y que, además, estarían cuidadas su exposición y venta, puesto que sería un librero, especialista en este producto, quien se encargaría de exponer y vender la obra entre su clientela.
  • Esta medida le sirvió a DC para abrir, a partir de ese instante, toda la línea editorial Vértigo, que en los siguientes 20 años se especializaría en publicar series u obras donde no habría ninguna restricción narrativa, como sí ocurría con los cómics de superhéroes tradicionales.

    La segunda repercusión, muy importante con el paso del tiempo, fue el definitivo impulso al punto de venta especializado, a la librería de cómics. Y es que poco a poco llegan productos “exclusivos” del mundo del cómic que un lector ya no va a poder adquirir en un kiosco, sino en una superficie dedicada por entero al noveno arte, donde su decoración, merchandising y stock gira completamente en torno a lo que se edita, cómics y fantasía.

    DC Comics, y el resto de editoriales después, comenzaron así a aprovechar esta vía de comercialización que, con los años y paulatinamente, se ha convertido a nivel internacional en el medio habitual de adquirir cualquier cómic o álbum de historietas, relegando a un plano muy, muy secundario la vía del kiosco.

    De esta manera, se ha conseguido elevar al cómic a la misma categoría que la literatura o el cine, permitiendo que obras no necesariamente infantiles o juveniles tengan cabida dentro de cualquier mercado editorial.
  • Camelot 3000: concepto y reminiscencias

  • Su autor, Mike W. Barr, guionista de “La Legión de Superhéroes” o Star Trek por esos años, quiso retomar “La Muerte de Arturo”, de Thomas Malory, y actualizarla al futuro de la humanidad, situar la historia en el año 3000, enfrentar a nuestro mundo a una invasión alienígena abrumadora y brutal, y resucitar al rey Arturo y a los más notables caballeros de la Mesa Redonda.

    Para ello, se documentó con un sinfín de mitos artúricos, empezando por el mencionado de Malory, aunque sin dejar de lado la obra de Troyes, por ejemplo, o incluso el “Tristán e Isolda” de Wagner.

    A partir de la cita que nos dice que Arturo fue y será el rey de Britania (Inglaterra) y que en el momento de más peligro volverá para salvar al país, inventa una invasión en el futuro que justifique, como macguffin narrativo, ese retorno de Arturo.

    Como la extensión del cómic no permitiría incluir a todos los personajes que han poblado las aventuras caballerescas de Arturo y Camelot, Barr selecciona a los más populares y carismáticos, tanto héroes como villanos, y los rescata mediante el recurso de la reencarnación, una suerte de plan urdido por Merlín en la antigüedad para poder contar con Arturo y sus caballeros en caso de peligro.

    Por supuesto, y como no puede ser de otra forma en una historia de Camelot, la razón del regreso de Arturo, la amenaza para la Tierra, será otra vez culpa de Morgana y Mordred, los más clásicos villanos de la mitología escrita por Malory.

    Vamos a explicar, primero de todo, las referencias que Barr toma para “Camelot 3000”.
  • Thomas Malory, un inglés del siglo XV, dedicó parte de su vida a recopilar y escribir la obra que le ha hecho pasar a la posteridad: “La Muerte de Arturo” (“La Mort D’Arthur” en el original).

    Esta obra consta de XXI libros que se pueden encontrar actualmente editados en dos o tres volúmenes según la editorial (la edición en castellano de Siruela consta de dos volúmenes, por ejemplo). Y aunque se titula “La Muerte de Arturo”, en verdad nos habla del origen, aventuras y destino final del Rey Arturo, Camelot y sus caballeros.

    Dentro de esos XXI libros, Malory reunió y dio forma a diversos mitos medievales o post-romanos que circulaban por la Francia del medievo o por la Inglaterra sajona, tales como el Santo Grial, Tristán e Isolda, la Mesa Redonda, Avalon, Morgana Le Fay, Merlín, la Dama del Lago, etc.

    De hecho, Malory reúne en una misma obra mitos paganos, como el de Arturo y Camelot, heredero del Imperio Romano en Inglaterra, o la búsqueda del Santo Grial por parte de Sir Perceval, que era una leyenda cristiana relacionada con la Última Cena de Jesucristo.

    Desde “La Muerte de Arturo”, precisamente leyendas un tanto distantes y de orígenes contrapuestos como las mencionadas serán parte del mismo panteón artúrico hasta nuestros días.
  • Camelot 3000: un cómic moderno

  • En efecto, “Camelot 3000” es el primer gran cómic “moderno”. Y cuando le denominamos de esta forma, nos referimos a que se trata de un cómic de ciencia ficción plagado de acción y violencia, que no se auto-contiene y que, además, es vanguardista a la hora de abordar ciertos temas delicados.

    Quizás el más polémico de sus momentos, y el que más polvareda levantó en los USA originariamente, fue el giro argumental que Barr brillantemente añade a la narración de “Camelot 3000” al resucitar a Sir Tristán, uno de los caballeros más importantes de la Mesa Redonda, como mujer en lugar de como hombre.

    En efecto, quien protagonizara una de las gestas de caballería y amor más recordadas de la literatura universal (incluso inmortalizada por Wagner en la ópera “Tristán e Isolda”) se convierte en “Camelot 3000”, por una casualidad de la vida, en mujer. O matizamos mejor: se trata de la reencarnación de Sir Tristán dentro de un cuerpo femenino.
  • Teniendo en cuenta la virilidad que la literatura artúrica nos cuenta de este notable caballero, el mero hecho de convertirlo en mujer ya es un drama. Pero es que la cosa empeora cuando Barr va aún más lejos, mostrándonos la reencarnación de Isolda, que en este caso sí es mujer en el año 3000. Por tanto, escenifica de partida una potencial relación lésbica, puesto que ambos mantienen el recuerdo de su vida previa, y por tanto, del romance que vivieron.

    Muy osado fue Barr al reconstruir el mito de Tristán e Isolda desde el punto de vista lésbico, puesto que corrieron ríos de tinta respecto a algo tan polémico cuando “Camelot 3000” fue editada por vez primera.

    Y eso pese a que consiguió el mejor efecto posible: el de demostrar al mundo que un cómic no es solamente un medio de ocio infantil, de usar y tirar, sino que se trata de una transmisión de cultura y conocimientos paralela y alternativa a la de la literatura escrita.

    Automáticamente, “Camelot 3000” se convirtió en una obra “para adultos”, no por lo explícito de sus escenas sexuales (aunque alguna hay) sino por abordar temática adulta como es la homosexualidad femenina, el cambio de sexo, e incluso el trauma de alguien que ha sido hombre viviendo en un cuerpo de mujer.

    Alrededor de todo esto, Barr se ve acompañado al dibujo por el mejor artista posible para narrar algo como “Camelot 3000”. Al tratarse de un cómic de puras aventuras, repleto de acción y mucha violencia, aunque sea una revisitación de los mitos artúricos, necesitaba por tanto a un dibujante realista, impactante visualmente, detallista hasta lo enfermizo y en plenitud de facultades.
  • Y la elección no pudo ser más acertada al optar por Brian Bolland, dibujante británico nacido en 1951, que en el momento de realizar “Camelot 3000” gozaba de un gran prestigio por su trabajo con el “Juez Dredd, uno de los cómics de mejor acabado gráfico de la historia.

    El impacto visual de esta obra y su acción perfectamente dibujada al detalle le valieron como carta de presentación para acometer la realización de “Camelot 3000” y posteriormente de “Batman, la Broma Asesina, dos obras por las que el británico ha pasado a la historia del cómic.

    En “Camelot 3000” disfrutamos del mejor Bolland posible, en plenitud de facultades, desatado en el aspecto gráfico, inspirado por un guión mítico y de mucha acción, donde nos deja viñetas-página que son verdaderas obras de arte, con una fuerza avasalladora y un realismo gráfico que le ha elevado siempre por encima de la media, puesto que el tratamiento anatómico y expresivo de Bolland es único y absolutamente hiperrealista.
  • No es pensable una opción mejor para haber dibujado “Camelot 3000”, ya que la invasión alienígena, el entorno futurista, las armaduras medievales, el moderno Camelot espacial y un sinfín de detalles más han pasado a la posteridad porque la fuerza de su lápiz logró transformar el guión de Barr en viñetas que son cuadros en sí mismos, perfectamente disfrutables sin diálogos, dada la calidad de las mismas.
  • Camelot 3000: sinopsis

  • Nos encontramos en el año 3000 y la Tierra, y más concretamente Inglaterra, está siendo atacada por una invasión alienígena desconocida que pretende acabar con todo el planeta.

    La humanidad se defiende como puede, pero sus esfuerzos son vanos puesto que la tecnología de los invasores está muy por encima de la nuestra.

    Thomas Prentice, nuestro protagonista, es un joven que huye de Londres y pierde a sus padres en uno de los ataques alienígenas. Se refugia en Glastonbury, donde ciertas leyendas sitúan los restos mortales del rey Arturo tras su última batalla con Mordred.

    Allí, en el interior del cerro de Glastonbury, Thomas se encuentra por casualidad con la tumba de Arturo, que increíblemente vuelve a la vida ante la amenaza que se cierne sobre el archipiélago británico.
  • Arturo y Tom viajan a Stonehenge, sitio de cautiverio de Merlín, el mago, responsable del encuentro de Tom y Arturo y, por tanto, de la resurrección del rey, ya que sabe quién es el enemigo que mueve los hilos de la invasión alienígena. Y, por supuesto, la única defensa posible es revivir Camelot y sus caballeros.

    Poco a poco, el trío se irá encontrando con personas notables a lo largo del mundo, que llevan la reencarnación de famosos caballeros o personalidades de la Camelot original, como Ginebra, Sir Kay, Sir Galahand, Sir Perceval, Sir Gawain o Sir Lancelot.

    El más controvertido de todos ellos resulta ser Sir Tristán, puesto que esta vez vive en el cuerpo de una mujer llamada Amber, que está a punto de casarse y cuya belleza cautiva a Thomas, quien se enamora de ella nada más verla.

    Los planes de Merlín para defender la Tierra pasan por recrear el castillo Camelot en una moderna estación orbital que van a ocupan y rebautizar “Nueva Camelot”. Así como mostrarse al mundo como el antiguo y futuro rey extrayendo la espada Excalibur de la roca en la mismísima ONU ante las televisiones de todo el planeta, y de esta forma, dar esperanza a la humanidad ante el empuje de la invasión alienígena.
  • Incluso Arturo y Ginebra se han de casar, tal y como ocurriera en su anterior vida, puesto que Merlín es sabedor de que la vieja rival del Rey, Morgana Le Fay, es quien está detrás de la amenaza extraterrestre sobre la Humanidad.

    Más aún, la búsqueda del Santo Grial y la figura de Mordred también van a tener presencia destacada en cierto punto de la narración, cuando poco a poco Thomas, testigo directo, nos haga comprender a los lectores que “Camelot 3000” no es más que el punto final del inacabado enfrentamiento de Morgana y Mordred con Arturo y sus caballeros.
  • Personajes destacados

  • Thomas Prentice

  • Protagonista e hilo conductor de la historia, queda huérfano ante un ataque alienígena cuando huye con su familia de Londres y es quien se encuentra con el rey Arturo en su tumba de Glastonbury. Su presencia en la historia es, en esencia, la del lector.
  • El rey Arturo Pendragón

  • Pasado y futuro de Britania, es el auténtico héroe del cómic. Poderoso, noble y valiente, se ve resucitado dos mil años en el futuro y de nuevo enfrentado a su medio hermana Morgana Le Fay y a su hijo Mordred.
  • Merlín, el mago

  • Aunque atrapado por la bruja Nínive desde el Camelot original, él ha sabido de la reaparición de Morgana y su amenaza para el mundo y ha preparado la reaparición de Arturo, su propia liberación y la revitalización de los más destacados Caballeros de la Mesa Redonda.
  • Ginebra y Sir Lancelot

  • Ella es la esposa de Arturo y él, su mejor y más leal caballero. Pero ambos protagonizaron en la antigüedad uno de los romances más polémicos y controvertidos de la Edad Media, puesto que supuso el principio del fin de Camelot. Y, esta vez, todo apunta a que pudiera repetirse la historia para desgracia de la Humanidad.
  • Sir Perceval

  • Protagonista de la búsqueda del Santo Grial, la copa donde Jesús bebió en la última cena que José de Arimatea llevó al archipiélago británico. En esta reencarnación ha sido transformado en un “Neo”, una suerte de bruto semi-inteligente que usan los países de ese futuro como medio represor de las masas.
  • Sir Tristán

  • En la mitología artúrica original, protagonizó uno de los romances más recordados de la historia junto a la dama Isolda. Y esta vez el drama le ha reencarnado en una bella mujer de la que Thomas queda prendado nada más conocerla. Esta vez, Tristán va a vivir torturado por la impotencia de ser un hombre atrapado dentro de un cuerpo de mujer.
  • Sir Galahad

  • Hijo de Sir Lancelot y uno de los mejores caballeros de la Mesa Redonda, que ya protagonizó en su momento parte de la búsqueda original del Santo Grial.
  • Sir Gawain

  • Otro de los caballeros de la Mesa Redonda más recordados por todos. En “Camelot 3000” se encuentra reencarnado en un padre de familia sudafricano que tendrá que abandonar a su esposa e hijo por Camelot y el Rey Arturo.
  • Sir Kay

  • Hermanastro de Arturo y posiblemente su caballero de más confianza.
  • Morgana Le Fay

  • Medio hermana de Arturo, bruja, rival de Merlín e inferior a él en cualidades mágicas. Morgana ha llegado al año 3000 en busca de la venganza sobre su medio hermano que nunca pudo tener en la antigüedad.
  • Mordred

  • Hijo no deseado de Arturo, resentido con él por ello y superviviente del deseo de su padre de no dejarle con vida cuando acababa de nacer. Siempre intrigó a favor de Morgana y ahora, en el año 3000, se trata de la cabeza de puente que ella tiene en la Tierra para completar la venganza contra la Nueva Camelot.
  • Nota informativa: en el Museo Akira Cómics - Espacio Jack Kirby que está en la librería tenemos para ver una de las páginas originales de este maravilloso cómic. Si vienes y te apuntas a una visita guiada, podrás disfrutar de esta obra de arte.

    Imágenes | Akira Cómics.

Jesus Marugán


Lector de cómics, gran fan de Star Wars, Marvel, el Dungeons & Dragons y la tecnología, soy la cara pública de Akira Cómics y su más habitual divulgador prodigándome en radio, TV y prensa sobre todo. Darth Vader me tira mucho y por él pertenezco a la Legión 501st desde 2005.

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